Dice el maestro:
No tengas miedo de que te llamen loco; haz
algo hoy que no concuerde con la lógica que
aprendiste. Altera un poco ese comportamiento
serio que te enseñaron a tener. Ese pequeño
detalle, por insignificante que sea, puede abrir
las puertas a una gran aventrua, humana y
espiritual.
-Paulo Coelho, Maktub
esto sí que es un gran consejo. lo que escribe Coelho arriba puede ser clave en la búsqueda de alegría - especialmente una especie nueva de alegría. somos muchos que sentimos contentos, pero lo que hacemos día a día es básicamente lo mismo y nos pillamos queriendo algo nuevo, algún cambio, alguna novedad. deseamos hacer algo que desentona con todo lo previo de nuestras vidas - pero acabamos por no hacerlo. nos entra miedo. acojonamos. pensamos: 'nunca hice nada parecida en mi vida' y razonamos así: 'entonces no debería hacerlo. me sentiría incómodo si lo hiciera. no debe de ser para mí. así no soy yo.'
¡pero somos como queremos ser!
¡nuestras acciones nos definen!
¡no estamos limitados ni confinados a una 'imagen'!
¡no somos obligados a comportarnos de cierta manera!
¡no tenemos que cumplir con cómo nos ven los demás, con cómo piensan que somos!
¡así que animaos! ¡animémonos a expander nuestra experiencia, a romper las barreras que hemos puesto! sé lo difícil que puede ser y (lo siguiente lo dirigo hacia mí mismo..) es mucho más fácil escribir sobre él que vivirlo - entonces hay que practicar lo que predica.
recuerdo cuando era muy niño estuvimos de vacaciones con los abuelos no sé donde - debe de haber sido en minnesota por ahí - y pasamos la tarde en el barco de mi abuelo. todo el mundo se puso a nadar. menos yo, que tenía un montón de miedo - creo que el agua tenía una pinta de verde y yo no paraba de pensar en los peces que mi abuelo había sacado de allí que estaban colgados en las paredes de su casa. pues aunque vi que los demás se divertían en el agua, no quise entrar. al final me cogió o mi padre o mi abuelo y nos tiramos al agua juntos sin que lo consintiera yo. enfadado quería estar, pero no pude. con el calor que hacía y lo tanto que nos divertimos en el agua, no pude, y acabé muy agradecido.
pues así son muchas experiencias de la vida. sabemos que existe la posibilidad de que las experimentemos, pero por desconocerlas, por no haberlas experimentado antes, por nunca en la vida haber hecho nada de ese tipo, acabamos por no hacerlo, temiendo que nos salga mal. acabamos por no aventurarnos, por acobardarnos, consolándonos diciendo: 'pues estamos ya cómodos, ¿por qué cambiar?'
porque muchas veces el mayor premio se consigue tras arriesgarse. y si fallamos, aprendemos de nuestros errores y empezamos de nuevo pero ahora más preparados, más enterados. puede haber un lado bueno en cualquier consecuencia de arriesgarse. y con los riesgos de este tipo - de emprender una actividad nueva, de exponerse a nuevas actitudes y creencias, de hacer la ridícula para reír por la risa - pesa mucho más el lado positivo que el negativo.
¡animémonos!
domingo, 31 de enero de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

Comentario. ¿Feliz? jaja
ResponderEliminarmás de lo que puedas imaginar
ResponderEliminar