NO SE BEBE FUERA
así se leía un cartel que vi colgado en la ventana de un bar cerca de mi casa. podría resumirse así:
EL QUE QUIERA DISFRUTAR DE LAS DOS COSAS A LA VEZ, QUE SE QUEDE EN CASA
a mí me da pena que la cosa haya llegado a tal extremo. esta separación de cigarrillo y copa es como ir al cine sin poder comerse las palomitas y ver la película a la vez, o como ir a un restaurante y comer en la mesa pero tener que beber en la barra - bueno, no soy fumador pero me lo imagino así. aquí en el sur del país tampoco es para tanto - un inconveniente, sí, pero no como en otros lugares - imaginaros lo duro que tiene que ser esta nueva ley anti-tabaco en sitios más hacia el norte, o incluso en zonas nevadas - habría que re-abrigarse cada vez que quisiera fumarse un cigarrillo, y luego entrar y desabrigarse de nuevo, y dentro de un ratito repetir el proceso. un putada bastante gorda. claro que lo rayante que tiene que ser este constante cambio de ropa y de ubicación (dentro, fuera, dentro, fuera...) serviría para motivar a muchos a pensar dejarlo y ayudaría a los que ya se lo habían planteado a conseguir dejarlo, pero eso no lo quiere ni la mayoría de la gente (por eso fuman, que les gusta) ni el gobierno (la pasta que se lleva a través de los impuestos acojona. muchísima) ni los dueños mismos de los locales (por eso algunos se han negado cumplir con la ley. se ha visto una caída de alrededor de 30% en los ingresos de los bares y cafés).
entiendo muy bien la preocupación por el tema de la salud, de lo dañino que es ser fumador pasivo, etc, pero a la vez hay que mirar el asunto de los derechos de las personas a quienes les afecta la nueva ley. lo que está en conflicto son los derechos de los clientes y los derechos de los dueños de los locales (o los organizadores de eventos, etc). Y a mi parecer, lo más justo sería concederles sus derechos a los organizadores, a los dueños y dejar que el asunto se arregle entre ellos - esto me parece de otro ejemplo de la innecesaria intromisión del gobierno. si realmente hay tanta preocupación por parte de la gente, alguien se dará cuenta de ello y aprovechará para crear dentro del mercado libre un ambiente libre de humo. y si tanta preocupación hay, se abrirán varios locales así y los no fumadores tendrán donde escaparse del humo sin perderse el ambiente nocturno (o el que sea que busquen). en cambio, lo que hace la ley ahora es obligar a los dueños a modificar su 'proyecto' según las órdenes del gobierno, aunque suponga pérdidas económicas.. da igual que a la mayoría de (o incluso a todos) los clientes no les moleste el humo. lo que yo digo en cuanto a los proyectos de la gente (sea ser dueño de un bar, fundar un festival de música, etc): ¡Qué se permita que la gente los realice como quiere!
siempre ha habido una solución muy simple a este 'problema' y era la de no entrar. nadie obligaba a un no fumador que entrara en un local donde está permitido fumar. eran los no fumadores mismos los que elegían entrar por voluntad propia, y por lo tanto aceptaban las condiciones que existían dentro del local. ahora los no fumadores (a través de la legislación) han conseguido que la misma gente que dedica mucho tiempo y trabajo para que ellos se lo pasen bien, que esa gente sufra, que esa gente haya que adaptar aunque signifique pérdida. yo lo comparo con lo siguiente: ir a una playa y exigir al dueño de esa playa (muchas veces el gobierno) que te protejan del sol, que te construyan algún cobertizo, que te provean bloqueador de sol. absurdo, ¿no? que a la playa no tienes que ir por la fuerza, no te obligan que vayas, sino que vas entendiendo las consecuencias.
bueno, yo creo que para resumir, diría que lo importante para sacar de todo esto sería lo esencial que es entender que no vivimos solos en el mundo sino que lo tenemos que compartir entre todos. por lo tanto, hay que reconocer que no es razonable pensar que siempre vamos a estar 100% a gusto. unos dirán '¿por qué? ¿por qué no puede ser que el mundo siempre sea como queramos? que eso es lo bueno de la vida - poder cambiar y moldear el mundo según nuestros deseos.' con esta actitud estoy yo totalmente de acuerdo, siempre que se entienda que al implementar cambios en el mundo, en nuestro alrededor, es importante que no perjudiquemos a los demás, que no les quitemos su libertad, que no violemos sus derechos. nosotros como no fumadores siempre teníamos la opción de ir a otro sitio si nos molestaba el humo, o de simplemente no entrar. sin embargo, ahora los fumadores, si a ellos les molesta tener que dejar la copa, dejar la comida y salir fuera para fumarse su cigarrillo, ya no tienen alternativa - lo tienen que hacer por la fuerza. y los dueños de los locales o pierden ingresos o se arriesgan ser multados al negarse a obedecer la ley. la nueva ley incomoda. la nueva ley obliga. la nueva ley perjudica.

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