'pues, por la evolución a través de la reproducción y difusión de nuestra especie' - me responderéis - 'por la genética y sus alelos y mutaciones y expresión'(aquí no cito a nadie, aquella cita la inventé yo..). pero, ¿eso quiere decir que nosotros somos meramente la plasmación de lo que está escrito en nuestros génes? o sea, ¿el hecho de que a mi me encanta la mantequilla de cacahuete será por la expresión genética? pues aquí entra el mítico debate entre la genética y la formación - ¿hasta qué punto nos definen los génes y hasta qué punto influye el entorno en el cual somos criados? como a mi padre también
le encanta la mantequilla de cacahuete y siempre hubo en casa y nunca se oyó decir que era ni desagradable ni demasiado pesada o dulce - puede que todo esto haya causado que me guste, o incluso puede que yo ya tuviera alguna predisposición genética que haya sido reforzado por un ambiente que fomentaba el gusto por tal comida.. o sea, ya vemos como se confunden y se entrecruzan los factores influyentes en el desarrollo de nuestra identidad.(retratos: Charles Darwin y Gregor Mendel)
bueno, dicho todo esto, voy a suponer que nosotros creemos (o a nosotros nos gustaría creer) que, al menos hasta cierto punto, somos como somos debido a varias decisiones que hemos tomado a lo largo de nuestra vida, que la genética y la formación nos han dado un cuerpo y una identidad física y nosotros somos los que dirigimos dicho cuerpo, los que determinamos nuestros gustos, los que definimos cómo pensamos, cómo opinamos, cómo socializamos, cómo vivimos. creemos o queremos creer que controlamos nuestras acciones y nuestras decisiones. pero os planteo una pregunta para ponderar: ¿y si sometemos toda nuestra sustancia a las leyes de la física?
conviene aquí que nos desmontemos a nosotros mismos. el cuerpo está hecho de células, cada célula está compuesta de micromaquinarias, cada uno de esas máquinas es un conjunto de proteínas, de metales, de hidrocarbonos, y luego hay partículas subatómicas. ahora, si suponemos que cada de estas partículas obedece las leyes de la física, y siempre las ha obedecido, pues parece que el quiénes somos no es nada más que un período transitorio en la vida de la materia que compone el universo. antes de formar parte de nuestro ser, esta materia vivía como fruta, animal, tierra, cuerpos en descomposición, etc. o sea, cada uno de nosotros provenimos del espermatozoide del padre y el huevo de la madre, pero después estamos nutridos a través de las vías sanguinarias de la madre, recibiendo el alimento de lo que come ella. pero lo que come ella también tiene su vidas anteriores en las cuales se nutría de otras sustancias también con vidas anteriores, y así continúa hasta hace mucho tiempo. nosotros somos meramente un conjunto fugaz en un enorme programa de reciclaje, un resultado pasajero de la obedencia de toda la materia a las leyes de la física. aquí parece que esta teoría nos está privando de la voluntad propia.
pensar así me hace sentir que el quién soy yo está fuera de mi control, que soy algo predeterminado desde cuando empezó todo (si en algún momento empezó, quizás siempre haya sido..). a este ataque contra nuestra autonomía, contra nuestra libertad, contra nuestra voluntad propia, responderíamos: 'son nuestros pensamientos que nos definen, que son inmateriales y completamente propios. ellos no suponen ninguna obligación a someterse a las leyes de la física y por lo tanto son ellos que nos hacen autónomos, son ellos que nos permiten razonar' (otra vez la cita la he inventado yo).
¿problema de autonomía resuelto? ¿nos hemos restaurado la voluntad propia? puuueeesssss, la verdad es que no, porque ahora toca mirar el asunto de los pensamientos y los procesos cerebrales.. el cerebro, para decirlo de una man
era simple, es una masa de neuronas. los estímulos que recibimos a
través de nuestros sentidos generan impulsos eléctricos que atraviesan nuestros cuerpos saltando de neurona en neurona, activando la acción de músculos o la secreción de hormonas. otra vez vemos que pensar y sentir son acciones realizadas con materia sujeta a las leyes de la física. los estímulos sensativos llegan al cerebro a través de o la vibración en los oídos por las ondas longitudinales o los cambios estructurales generados por la radiación que entra por los ojos o los sensores táctiles que miden calor y presión - todos los cuales son mecanismos controlados por las leyes que existen en el universo - la actividad cerebral y nuestras decisiones se consisten en mensajes eléctricos y estos impulsos eléctricos obedecen fiel y ciegamente todas las reglas de la electrostática, las reacciones químicas iniciadas por las hormonas tienen sus equilibrios y velocidades, y si pensamos en los estímulos en sí, también son gobernados por las mismas fuerzas. toda la existencia de hoy en día y todos los sucesos actuales son resultados de reacciones en cadena estimuladas por resultados previos de otras cadenas de reacciones,y así continúa hasta el i n f i n i t o .
en fin parece que como todo va obedeciendo las fuerzas que existen en el universo, y suponiendo que éstas siempre han existido, podríamos lógicamente sacar la conclusión de que cada cachito de materia tiene un destino predeterminado, que el trazo que ha seguido a través del espacio y tiempo fue determinado por su orientación y ubicación y energía en el momento de su creación, una conclusión que nos priva totalmente de nuestra autonomía, sometiéndonos a las fuerzas ciegas del universo.

si os ha picado el interés este discurso,
que obtengáis una copia de
Waking Life (<--- that's a link!).
es una peli con atisbos de tener una trama, pero es más una colección de varios discursos filosóficos, uno de ellos siendo el tema este del hombre con voluntad propia versus el hombre sujeto a las leyes de la física. entretiene.
