seek magic

esto no se ve muy bien...

jueves, 20 de mayo de 2010

el factor tiempo

hace poco pensaba en lo siguiente, que a lo mejor os puede interesar. o puede que ya lo hayáis pensado u oído.
se me pasaba por el pensamiento la cuestión de cómo nos definimos como individuos, de cómo nos definimos a nosotros mismos y también cómo somos percibidos por los demás. y bueno, básicamente tenemos nuestro aspecto físico, lo cual está algo limitado en cuanto a lo cambiable, o sea que hasta cierto punto nuestra apariencia está fuera de nuestro control, no lo podemos modificar totalmente a nuestro gusto. bueno, lo físico, y después hay dos cosas más que nos definen - nuestras acciones (lo que hacemos, como nos portamos, lo que decimos, etc) y nuestros pensamientos (los cuales puede que sí o que no se manifiesten en acciones). estos tres elementos son lo que nos distingue de los demás, nos diferenciamos de los demás por estos carácteres propios.

dicho esto, ¿será que el conjunto de nuestras acciones y nuestros pensamientos a lo largo de toda la vida estén incorporados e integrados en quienes somos, en como nos definimos? ¿o puede que haya algunas acciones o algunos pensamientos del pasado que ya no nos pertenezcan?

si el caso es el primer planteamiento, entonces nuestro ser está definido por todo lo que hemos hecho, por todas las fases por las cuales hemos pasado, por todos los errores que hemos cometido - nuestro pasado nos define tanto como el presente. cómo somos tiene que ver no sólo con cómo nos comportamos ahora, sino también con cómo nos comportábamos antes. y aquí surge otra pregunta más: ¿tiene el mismo peso nuestro comportamiento anterior que lo actual? si no, entonces ¿cómo se puede resolver esta dilemma? ¿cuánto más pesaría nuestro comportamiento actual (eso si decidimos que la actualidad debería suponer más peso..)? seguramente estas son las preguntas típicas que se plantean los jueces antes de dictar sentencia.

y en el caso del segundo planteamiento, si hay la posibilidad de que ciertas épocas o ciertas acciones de nuestras vidas no figuren entre las cosas definitorias de nuestra identidad, entonces también tendría que haber cómo elegir cuales nos representan y cuales no. y si eligimos nosotros mismos, efectivamente tendríamos impunidad ante cualquier cosa por poder omitir según nuestro parecer aquellos detalles que no deseamos que se asocien con nuestra identidad.

al final, el quiénes somos es una cosa totalmente relativa (todo acaba siendo sometido al relativismo...). tenemos una impresión de nosotros mismos que seguramente diferencia de la que tienen otros de nosotros. eventos a los que les damos poca importancia pueden ser lo que más nos define para otras personas, o vice versa.

pero es interesante cómo juega el paso de tiempo con nuestra identidad y cómo a veces creemos no tener nada que ver con cómo éramos hace un tiempo atrás.

No hay comentarios:

Publicar un comentario