del concepto de clickjacking (info)acabo de enterarme ahora después de algunos minutos gastando tiempo en los interwebs...
parece que hay una manera de utilizar el navegador para hacer que el ordenador gestione varias operaciones sin que se entere el usuario. estas operaciones estarían limitadas a ellas que caen dentro del navegador, pero podrían por ejemplo hacernos hacer clic en varias publicidades con el fin de aumentar las ganancias para ciertos empresarios a través de los programas AdSense y parecidos - en el artículo daba ese ejemplo sugiriendo que los 'usuarios maliciosos' serían los mismos empresarios, pero me pregunto si la cosa ya podría haberse desarrollado hasta el punto en que las empresas contratan a los hackers para que a través del clickjacking de los hackers, el negocio aumente sus ganancias del sector publicitario (e incluso puede que los hackers ya tengan maneras muy sútiles de ofrecer sus servicios a las empresas)
otros ejemplos: robar información sensible (personal, bancaria, empresarial, etc), hacernos entrar en sitios con virus, alterar cosas en las redes sociales (hacer públicas cosas previamente privadas, publicar en los muros de los amigos, ...)
al final del artículo, nos asegura que los descubridores y pioneros del fenómono están trabajando juntos ahora con los grandes navegadores para averiguar cómo controlar esta bestia.
algunas cosas:
una
¡hostia! el mundo del internet es casi infinitamente complejo. hay gente siempre aprendiendo y descubriendo nuevas metodologías, posibilidades, y peculiaridades, gente explotándolas, gente enterándose de la necesidad de luchar contra ellas e incluso gente redactando reportajes sobre dichas luchas.
otra
espero que los dos tíos que descubrieron esta posibilidad negociasen con todos las empresas de los navegadores y anti-virus subastando su contratación!! jajaa
me hace preguntar si es peligroso permitir que las páginas web nos recuerden y nos guarden las contraseñas (con el correo, el feisbuk, twitter..). buscándo respuestas, leí ésto, lo cual me parece una estafa a la letra.
puede que sea mi imaginación (pero la verdad es que realmente no sabemos la verdad de nuestra realidad - y muchas veces ni siquiera tenemos cómo averiguarla . hay muchísimas cosas que, al enterarnos de ellas y de que ocurren diariamente, nos serían increíbles o inimaginables. ) pero incluso podría ser que la autora de este segundo artículo fuera contratada por las empresas 'guardacontraseñaneras' a escribirlo...
con el increíble avance de tecnología,
casi ya no hay nada imposible
casi ya no hay imposible alguno
jeje es que me gusta descubrir las muchas posiblidades estructurales al expresarse. ¿os ha pasado lo siguiente?: que en conversación otra persona echa una frase que por alguna razón u otra se os destaca de las demás frases que habiais oído antes, y pensáis: ¡vaya variedad lingüistica! ¡vaya cantidad de unicidad que existe entre la gente!
pues, cuando estás inmerso en otra cultura que habla una lengua que no te sea materna, lo que acabo de decir te pasa muchas veces al día. ojalá pudiéramos acordarnos de todas esas maneras de decir las cosas, pero supongo que realmente vamos comprendiendo la esencia de la lengua - su teoría, su identidad, su plasmación - para que utilicemos nuestro entendimiento y conocimiento de ella en colaboración con nuestra creatividad e inventemos frases originales y únicas, efectivamente enriqueciendo (o diluyendo - como argüirán algunos..) la expresividad del idioma..
viernes, 21 de mayo de 2010
jueves, 20 de mayo de 2010
el factor tiempo
hace poco pensaba en lo siguiente, que a lo mejor os puede interesar. o puede que ya lo hayáis pensado u oído.
se me pasaba por el pensamiento la cuestión de cómo nos definimos como individuos, de cómo nos definimos a nosotros mismos y también cómo somos percibidos por los demás. y bueno, básicamente tenemos nuestro aspecto físico, lo cual está algo limitado en cuanto a lo cambiable, o sea que hasta cierto punto nuestra apariencia está fuera de nuestro control, no lo podemos modificar totalmente a nuestro gusto. bueno, lo físico, y después hay dos cosas más que nos definen - nuestras acciones (lo que hacemos, como nos portamos, lo que decimos, etc) y nuestros pensamientos (los cuales puede que sí o que no se manifiesten en acciones). estos tres elementos son lo que nos distingue de los demás, nos diferenciamos de los demás por estos carácteres propios.
dicho esto, ¿será que el conjunto de nuestras acciones y nuestros pensamientos a lo largo de toda la vida estén incorporados e integrados en quienes somos, en como nos definimos? ¿o puede que haya algunas acciones o algunos pensamientos del pasado que ya no nos pertenezcan?
si el caso es el primer planteamiento, entonces nuestro ser está definido por todo lo que hemos hecho, por todas las fases por las cuales hemos pasado, por todos los errores que hemos cometido - nuestro pasado nos define tanto como el presente. cómo somos tiene que ver no sólo con cómo nos comportamos ahora, sino también con cómo nos comportábamos antes. y aquí surge otra pregunta más: ¿tiene el mismo peso nuestro comportamiento anterior que lo actual? si no, entonces ¿cómo se puede resolver esta dilemma? ¿cuánto más pesaría nuestro comportamiento actual (eso si decidimos que la actualidad debería suponer más peso..)? seguramente estas son las preguntas típicas que se plantean los jueces antes de dictar sentencia.
y en el caso del segundo planteamiento, si hay la posibilidad de que ciertas épocas o ciertas acciones de nuestras vidas no figuren entre las cosas definitorias de nuestra identidad, entonces también tendría que haber cómo elegir cuales nos representan y cuales no. y si eligimos nosotros mismos, efectivamente tendríamos impunidad ante cualquier cosa por poder omitir según nuestro parecer aquellos detalles que no deseamos que se asocien con nuestra identidad.
al final, el quiénes somos es una cosa totalmente relativa (todo acaba siendo sometido al relativismo...). tenemos una impresión de nosotros mismos que seguramente diferencia de la que tienen otros de nosotros. eventos a los que les damos poca importancia pueden ser lo que más nos define para otras personas, o vice versa.
pero es interesante cómo juega el paso de tiempo con nuestra identidad y cómo a veces creemos no tener nada que ver con cómo éramos hace un tiempo atrás.
se me pasaba por el pensamiento la cuestión de cómo nos definimos como individuos, de cómo nos definimos a nosotros mismos y también cómo somos percibidos por los demás. y bueno, básicamente tenemos nuestro aspecto físico, lo cual está algo limitado en cuanto a lo cambiable, o sea que hasta cierto punto nuestra apariencia está fuera de nuestro control, no lo podemos modificar totalmente a nuestro gusto. bueno, lo físico, y después hay dos cosas más que nos definen - nuestras acciones (lo que hacemos, como nos portamos, lo que decimos, etc) y nuestros pensamientos (los cuales puede que sí o que no se manifiesten en acciones). estos tres elementos son lo que nos distingue de los demás, nos diferenciamos de los demás por estos carácteres propios.
dicho esto, ¿será que el conjunto de nuestras acciones y nuestros pensamientos a lo largo de toda la vida estén incorporados e integrados en quienes somos, en como nos definimos? ¿o puede que haya algunas acciones o algunos pensamientos del pasado que ya no nos pertenezcan?
si el caso es el primer planteamiento, entonces nuestro ser está definido por todo lo que hemos hecho, por todas las fases por las cuales hemos pasado, por todos los errores que hemos cometido - nuestro pasado nos define tanto como el presente. cómo somos tiene que ver no sólo con cómo nos comportamos ahora, sino también con cómo nos comportábamos antes. y aquí surge otra pregunta más: ¿tiene el mismo peso nuestro comportamiento anterior que lo actual? si no, entonces ¿cómo se puede resolver esta dilemma? ¿cuánto más pesaría nuestro comportamiento actual (eso si decidimos que la actualidad debería suponer más peso..)? seguramente estas son las preguntas típicas que se plantean los jueces antes de dictar sentencia.
y en el caso del segundo planteamiento, si hay la posibilidad de que ciertas épocas o ciertas acciones de nuestras vidas no figuren entre las cosas definitorias de nuestra identidad, entonces también tendría que haber cómo elegir cuales nos representan y cuales no. y si eligimos nosotros mismos, efectivamente tendríamos impunidad ante cualquier cosa por poder omitir según nuestro parecer aquellos detalles que no deseamos que se asocien con nuestra identidad.
al final, el quiénes somos es una cosa totalmente relativa (todo acaba siendo sometido al relativismo...). tenemos una impresión de nosotros mismos que seguramente diferencia de la que tienen otros de nosotros. eventos a los que les damos poca importancia pueden ser lo que más nos define para otras personas, o vice versa.
pero es interesante cómo juega el paso de tiempo con nuestra identidad y cómo a veces creemos no tener nada que ver con cómo éramos hace un tiempo atrás.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
