hoy ocurrió algo que me puso en un estado de
crisis. sentí como si se me quitase el suelo bajo los pies. se me arrancó cualquier concepción y presunción que tenía sobre mí mismo y la destrozó, exponiendo su falsedad al hacerla estallar en millones de fragmentos, cada uno una parte de las ideas malfundadas que tenía del mundo y de mi puesto en ello. todos los poderes y las habilidades que antes creía poseer - con ellos ahora no puedo contar. me siento muy expuesto, vulnerable, engañado. y para encima, justo en este frágil estado de vulnerabilidad toca el duro trabajo de hacer esfuerzos para
reconstruir una identidad, para buscar semillas de confianza con la esperanza de poderlas alimentar con pequeños triunfos y de poderlas hacer brotar y florecer a medida que me arrastro por el lento proceso de re-conocer las verdades de la vida. me siento entumecido, ajeno a todo que me rodea, incapaz de crear vínculos con lo que poco antes había sido mi hogar, mi vida. en el espejo no he cambiado tanto pero
apenas me reconozco; por milagro no se me ha ido en total la capacidad de identificarme a mí mismo - me provee algo de seguridad, aunque apenas merece llamarse así, seguridad, mejor dicho me provee un hilo muy delicado de lo cual estoy colgado encima de una profundidad oscura a la cual me caeré fijo si no encuentro otra fuente de apoyo antes de que se rompa esa delicada conección con la cordura. pese a lo difícil que es relataros este acontecimiento tan aturdante, lo intentaré con la esperanza de prevenir que se os afecte tanto algo parecido si os pasase. pues, sencillamente me miré en el espejo del ascensor y me llamó la atención algo como si fuera el conjunto de luces de una pista de aterrizaje dirigiéndome la vista.
¿qué fue lo que vi?
esto:

una cana. pues acabo de presentarla a mi mechero para que se conocieran y la quemé lentamente frente a los demás pelos para mandar un mensaje bien intimidante
canas a los 22.. ¡vaya estrés que me da este trabajo que ocupo!
que dramático! pensé en lo peor, una muerte, una traición, o aún peor, un poema de esos bien abstracto, pero tu vejez es todo menos un acontecimiento. Me consta que no será la última que encuentres, si reaccionas de semejante manera cada vez no tenderas tiempo para disfrutar de la poca juventud que te queda y menos la larga vida de anciano que te espera por tanto escribir de tu nueva perpetua tragedia. De cualquier manera, siento tu descubrimiento y espero que podrás seguir adelante. Si lo que dicen es verdad y no hay mal que por bien no venga, tal vez esto te servirá como inspiración para conectar con otros abuelitos barbas-blancas :)
ResponderEliminar