seek magic

esto no se ve muy bien...

lunes, 12 de abril de 2010

dutch

adoran las bicis. hay casi tantos canales que calles , tanto en la ciudad como en el campo. su único enemigo parece ser el mar. es probable que, entre todas sus pertenencias (tanto naturales como construidas por el hombre), las más altas sean los molinos de viento. abundan los tulipanes. impresionan las artistas autóctonas. sorprende la tolerancia. rebosa multilingüismo.

me refiero, si no lo habéis adivinado todavía (no sé si ya lo habría pillado yo sin haberlo conocido primero..así que no os preocupéis si no), a holanda. bueno, probable que pueda extenderse a incluir a las demás regiones de neerlandia, pero sólo alcancé a conocer holanda del sur y del norte, regiones a las cuales pertenecen ciudades como la haya (the hague en inglés), ámsterdam y róterdam. allí me encontré metido dentro de un ambiente totalmente distinto al que hay en españa o en los estados unidos, bueno supongo que habrá sitios parecidos en los eeuu, especialmente en la costa oeste. es que la mentalidad de los holandeses y su filosofía -

la cual parecía una cosa innata, compartida entre todos, pero no enunciada.
definida explícitamente no lo es, sino manifestada naturalmente -

las asocio con las actitudes de mucha gente de las comunidades en california y los estados a su norte que están enfocadas en los mercados, las cooperativas, las bicicletas, lo orgánico.

al llegar, lo más llamativo es sin duda la cantidad de bicicletas. no es que haya bicis, sino que HAY BICIS. no es posible mirar por un lado sin ver unas tantas. son como árboles en un bosque. definen la cultura. todo se centra en ellas. tienen preferencia en cualquier encuentro - incluso los peatones les tienen que ceder el paso. exigen una infraestructura tal como la que conocemos para los coches - carriles tienen, semáforos propios hay, existen estipulaciones en cuanto a luces por las noches, cuentan con sus propios aparcamientos también. y no exagero. es sorprendente. de hecho, a la izquierda tenéis la primera foto que saqué dentro del país. justo fuera de la estación de ferrocarril en Nijmegen vi aquella escena y me sentí obligado a sacar una foto, tanto me impresionó. y ese aparcamiento se ve pequeño al compararlo con los que hay en otras ciudades más grandes. y para que tengáis una idea, debajo de lo que se ve en la foto hay otro nivel subterráneo - igual que los garajes para coches!
pero sí, las bicis definieron mi visita. hay coches también, pero se limitan a usar las calles principales. os doy como ejemplo la foto que aparece a la derecha. la hice en ámsterdam. se ven bicis aparcadas y en uso, un scooter y también aparece un coche de casi el mismo tamaño que los barbie-mobiles potenciados por batería que tenían las niñas privilegiadas de mi juventud. pues, no pasó un día que no incluyera un paseo en bici. siempre se ve la gente montada en bicicleta pese a la hora que sea o el tiempo que haga. y profesionales son todos. se ve gente de edades avanzadas siendo sobrepasada por dos bicis a la vez en un carril angosto donde en los eeuu todos se pondrían nerviosos si fuera compartido por sólo dos bicicletas. y como todo está diseñado para facilitar el tránsito de bicicletas, los bicicletistas no se encuentran forzados a improvisar peligrosamente para cruzar alguna calle - de hecho no creo haber visto ni siquiera una ocasión de 'casi choque' tanto ha arraigado la preferencia de las bicicletas. y esta manía de tránsito en bicicleta seguramente proviene de la extrema llanura que domina todo el país. la carencia de subidas y bajadas favorece ese tipo de tránsito. además de ser muy llano, el país es también muy bajo (..por eso neerlandia tiene también el nombre de los países bajos..), con la mayoría del terreno casi al ras del mar (busqué y veo que el punto más alto está a sólo 322 metros sobre el nivel de mar... y este punto se encuentra justo en la frontera con alemania y bélgica...cae dentro de terreno holandés por muy poco). el país tiene mucho terreno bajo el nivel de mar, por lo cual están luchando continuamente contra la invasión del agua, y por eso también se caracteriza el paisaje por los canales. sólo debe hacer falta cavar a uno, dos metros de profundidad para alcanzar agua. vistas como la que sale en la foto a la izquierda son muy comunes, especialmente una vez un poco fuera de la ciudad - pasto verde marcado por las líneas azules de los canales estrechos. y si son borrosas algunas de las imagenes que he subido, será porque las hice desde la bici - cuando éramos tres, mark greg y yo, como sólo disponíamos de dos bicicletas yo solía ir sentado encima de la rueda trasera, encargado de documentar con fotografías mientras mark hacía todo el esfuerzo - era porque él ya llevaba un par de meses acostumbrándose a andar tanto en bici, no por flojedad mía!

pues como aquí en españa no suele haber ciudades tan penetradas por el agua como se encuentra en holanda, destacaron aquellos elementos de la ciudad relacionados a esa presencia. abundaban escenas de canales forrados de callecitas de piedra y casas casi siempre de tres o cuatro plantas con poca variación en las fachadas. los canales mismos se veían populados por barcos aparcados y plataformas flotantes llenas de mesas para comer, y cruzados cada tanto por puentes de piedra siempre dejando debajo un espacio arqueado permitiendo el paso de los barcos. muy afortunadamente, la abundante presencia de agua dentro de las ciudades no emite ningún olor desagradable; sólo aporta una estética muy relajante y algo de humedad.

comenté que las fachadas de los edificios variaban muy poco, por lo general manteniendo iguales la altura, la organización de los elementos, el estilo - sólo cambiando colores. pues, no es siempre así. hay algunas sorpresas arquitectónicas disimuladas, fingiendo cumplir con las normas de la arquitectura, pero sútilmente desvíando de ellas. y no, no os engañan los ojos. esas líneas que véis no son para nada rectas. se inclinan esas casas hacia la calle, parecen estar por tumbarse. no da nada de confianza estar en el portal, mirar para arriba y ver esa masa de ladrillo asomándose por encima de ti, amenazando con desprenderse de las casa vecinas y venir abajo. a primera vista pensé que lo había visto mal, que estaban mal enfocados los ojos, que era un efecto de algo consumido (pero no había participado en ese aspecto de la cultura holandés todavía..), pero no, los ojos me transmitían la verdad. escenas como aquella se hallaban dispersas por la ciudad, apareciendo como si procurasen jugar con tu estabilidad mental, desafiando tu sentido de equilibrio, provocando un sentimiento efímero de vértigo, pero más que nada servían para divertir.




incluyo algunas fotos más que captan el ambiente visible de holanda. era interesante ver como habían mezclados los estilos de varias épocas; lo antiguo combinado con nuevas ideas media atrevidas para formar un híbrido único, fachadas tradicionales salpicadas de colores vibrantes. no es demasiado, nunca es abrumador, pero es lo suficiente para que se comprenda que los holandeses disfrutan de la vida. la foto abajo se trata de un sitio compuesto de unos almohadones donde relajarse con un café o té de la cafetería que está dentro.


en cuanto a los sitios que alcancé a conocer..bueno, llegué por la tarde a ámsterdam y paseé un rato antes de la llegada de mark. recorría el barrio oeste donde había muchísimos canales y una variedad de tiendas ocupando la planta baja de los edificios. a medida que iba caminando a eso de las dos de la tarde, veía tiendas de ropa, cafés, farmacias, talleres y miré por un escaparate y me sorprendió ver a una mujer media desnuda iluminada por una luz rojiza seductora. era como cualquier otro sitio comercial con su producto expuesto para que atrajera clientes. no se destacaba de las demás tiendas por ningún rasgo llamativo, y tampoco había por qué, dado que pertenecía a un negocio legal como cualquier de los otros que lo rodeaba. la única razón por la cual extraña eso de la prostitución legal es porque estamos acostumbrados a la opresión del estado, a la criminalización por parte del gobierno de varias actividades etiquetadas de impropias. pero la realidad es que negocios así, tanto la prostitución como el tráfico de drogas, van a existir sean legales o no. lo que hay de diferente entre, por ejemplo, los estados unidos y holanda en cuanto a este asunto es el enfoque de esta realidad. mientras los del estado de los eeuu procuran eliminarla, los holandeses prefieren regularla con la esperanza de que al hacerlo se hace más seguro para todos. mientras creamos criminales e ilegales en los eeuu, los mismos en holanda son empresarios y trabajadores. mientras en los eeuu se gastan cantidades obscenas de dinero y vidas intentando extinguir estos negocios, en holanda el estado beneficia mediante obligar que estos negocios paguen impuestos. claro que estos ejemplos son algo extremos y pintados muy en blanco y negro, pero dan una idea de la diferencia entre las dos situaciones. es que los holandeses tienen otra filosofía , otra manera de enfrentar esta realidad. en vez de temer que, al legalizar ciertas actividades, la población se convertirá en unos irresponsables, unos vagos, en un peligro, en una masa perpetuamente drogada, los encargados de crear las leyes holandeses confiaron en la responsabilidad y sensatez de sus ciudadanos. me parece raro que un gobierno fundado con previsión de ser minimalista y poco intruso (como el de los eeuu) haya llegado a ser tan restrictivo.
pero bueno, a lo que iba..pues al llegar mark y greg, continuamos paseando por la ciudad, conociendo por supuesto el barrio rojo y todo el distrito turístico donde los bares y 'coffee shops'. es casi indudable que por esa zona había más gente extranjera que autóctona, pero eso no quiere decir que seamos los extranjeros los únicos que aprovechan las razonables condiciones legales del país, y para comprobar esto, sólo hay que ir a cualquier zona no-turística de la ciudad o a otra ciudad más pequeña y menos frecuentada por turistas. estuvimos, por ejemplo, en uno de los 'coffee shops' de Leiden, una ciudad bastante pequeña a unos 40 minutos en tren al sur de ámsterdam, y se notaba que la gente que estaba allí y que iba entrando para comprar era gente holandesa, o sea los únicos hablando inglés éramos nosotros. esto quiere decir que, una vez fuera de la muchedumbre que acude al barrio rojo de ámsterdam, se ve que la industria del consumo de drogas no es una cosa únicamente turística, sino ofrece productos a ellos que los quieran, la gran mayoría siendo ciudadanos propios de holanda. bueno, eso dicho, quería comentar sobre lo guay que es ese ambiente que brindan los coffee shops. es que me parece que por lo menos en los eeuu existe una concepción de que los que consumen drogas orgánicas (y orgánicas quiere decir no sintéticas) son todos unos hipis, unos vagos que se quedan dentro de la casa permitiendo que triunfe la pereza, pero mantengo el argumento de que parece así debido a la carencia de dónde más poder hacerlo. ¿qué hace la gente que va a los bares? pues, consume y conversa. y ¿qué hacen los que consumen 'drogas' (por alguna razón este término suele omitir el alcohol..y aquí lo utilizo en ese sentido)? lo mismo. yo apuesto que si hubiera dónde comprar y consumir esas drogas, habría gente haciéndolo, igual que como lo hacen con el alcohol. además de proveer un sitio público dónde poder consumir, estos establecimientos también ofrecen un ambiente totalmente diferente al que suelen tener los bares - la música ni es esa mierda corriente ni tampoco está puesta tan alta que impide la conversación, el local carece de borrachos gritando burradas y también de ese sentido de depredación, nada más entrar se nota la tranquilidad que abunda tanto en la gente como en la adornación del local. basicamente sirve como alternativa si no apetece ni la cerveza ni el café ni la comida. no quiero que me malinterpretéis - no soy fanático ni adoro las drogas ni nada así, sólo estoy a favor de la libertad.

pero bueno, lo que más me impactó fue ese ambiente, esa mentalidad que se manifestaba a través de unos ejemplos visibles y concretos como el énfasis en las bicicletas, la actitud hacia ciertos tipos de negocios, las escondidas sorpresas arquitectónicas. todos estos elementos, más los menos visibles, crean un ambiente agradable pero difícil de describir con palabras. hay que vivirlo

ah, y por cierto, mola mucho el museo de MC Escher!!